DOS LOBOS Y 67 JABALIES

Este el resultado de la hazaña cinegética llevada a cabo en Valladolid: Un macho precioso y una hembra, según parece, con sarna.

Una gran gestión, se felicitan, gestión que permite una gran riqueza cinegética, sí señor.

12651066_968667473219729_3023054759956893119_n

Gestión que incluye la suelta, en calidad de pioneros, de “cochinos de jaulón” (según dicen diversas voces del sector cinegético, NO LO DIGO YO), ignoro si los soltaban con la mancha ya cerrada de armadas para consumir en el acto, o si lo hacían o hacen con objeto de repoblar. De ser así los lobos lo agradecen, aunque tengan que pagar el precio.

Semejantes sueltas en una región eminentemente agrícola a buen seguro que no son bien vistas por los agricultores, que luego se quejan mucho de que tanto ecologismo urbanita ha provocado una excesiva proliferación de jabalíes, ciervos y corzos.

“Enhorabuena por cumplir con los cupos asignados, gestionar, regular y proteger”

Enhorabuena por matar en un día los jabalíes que una manada de lobos tarda en comerse más de un año; enhorabuena por desestructurar una manada de lobos; enhorabuena por disgregar a los demás lobos del grupo que a estas horas andarán todavía traumatizados y desorientados; todas estas son acciones que elevan considerablemente las posibilidades de que uno de estos lobos ataque al ganado, ¡¡enhorabuena!!

¿Cómo vais a justificar la caza deportiva del lobo para evitar daños al ganado después de esto?

12622252_968667486553061_4233028849789930690_o

¡Ahhhh claro!, que parezco nuevo. Dentro de una semana, uno de estos lobos disgregados del grupo matará una oveja en el pueblo de al lado y entonces apareceréis vosotros a salvar la situación, una situación que previamente habéis causado.¡Joder!, ¡cómo sois!, cualquiera os tose.
Si tengo que reconocerles algo a esta gente es que, probablemente, gracias a la caza, esas manchas de vegetación hayan escapado a las roturaciones compulsivas y los desvaríos urbanístico-industriales, porque aquí lo que no da rendimiento económico dura lo mismo que nada.

Y eso no es conservacionismo, es caza, es negocio lucrativo a cargo del Patrimonio Natural. Podéis disfrazaros de lo que queráis y hacer todas las maniobras funambulescas que consideréis oportunas, pero la caza es una cosa y el conservacionismo otra.

En la página web (hay que citar las fuentes) elcotodecaza.com, encontré un artículo que describe, a las bravas y sin prolegómenos, este juego dialectico que entra en contradicción con la patina de conservacionismo que se pretende dar a la caza.

La cabecera del artículo firmado por Diego Caballero, ingeniero de montes y técnico de la Sociedad de Cazadores y Pescadores “San Saturio” de Soria, es:

“Corzos en Soria: claves de gestión y problemática. El corzo es la especie cinegética que mayor auge poblacional ha experimentado en los últimos años en Soria, hasta ser uno de los referentes corceros dentro del territorio nacional, contando con numerosos ejemplares entre los 100 mejores trofeos.”

“El aumento de la población de corzo también ha provocado una serie de problemas que afectan a gran parte de la población soriana”.

“Los problemas más importantes son los accidentes en carretera, los daños en cultivos y el furtivismo” (ignoro en qué medida el furtivismo del corzo puede afectar a gran parte de la población soriana, en todo caso afectara a la población soriana que de un modo u otro saca beneficio económico de la caza legal del corzo).

“Los accidentes en carretera causados por las especies cinegéticas de caza mayor son uno de los problemas más importantes de las carreteras sorianas. El corzo causa más del 60% de los accidentes que se producen en ellas, hecho que ha venido relacionado con su aumento poblacional. Para minimizar este problema, será necesario controlar los niveles poblacionales dentro de parámetros adecuados que reduzcan el riesgo de causar accidentes.”

Además de proponer una serie de medidas muy loables y que sinceramente aplaudo (no todo van a ser pegas) encaminadas a minimizar los daños a la agricultura y la siniestralidad en carretera, se hace patente en esta exposición que debido al aumento poblacional del corzo es necesario controlar sus poblaciones, ¿cómo?, pues cazando corzos porque son abundantes.

Hasta aquí todo correcto, el problema llega cuando entran en escena los predadores naturales del corzo…

Destacan una “alta presión” que los zorros ejercen sobre las crías de corzo del año, por lo que habrá que desarrollar un control de esta especie oportunista.

Se hable de lo que se hable en este país, el zorro termina recibiendo lo suyo…desconozco si la predación del corzo por parte del zorro esta convenientemente estudiada, me atrevo a presuponer que no.

De todos modos, acabamos de leer que es necesario controlar los niveles poblacionales del corzo, ¿no está haciendo eso el zorro?, ¿se trata de controlar las poblaciones de corzo o estamos hablando de otra cosa? ¿Los depredadores no pueden hacerlo y los cazadores (previo paso por caja) sí pueden hacerlo?

Corzos y zorros han coexistido desde que ambos existen como especie, han interactuado entre ellos incluso antes de que existiera la Sociedad de Cazadores y Pescadores “San Saturio”, han evolucionado en espacios comunes desde hace miles de años y que se sepa los zorros no supusieron un peligro para los corzos. El zorro (ignoro si anecdóticamente o de forma habitual) ha seleccionado corcinos para que los corzos sean lo que sean, CORZOS, tienen que pasar la prueba de la selección natural. Los más aptos eluden el hipotético ataque del zorro.

Privar a los corzos de sus depredadores naturales va en contra de la salud genética del corzo. Excluir al corzo de la selección natural que le ha modelado como lo que es durante miles y miles de años va en contra, incluso, del propio espíritu de la caza.

Cuando a una especie silvestre se la sustrae de las fuerzas evolutivas que la han modelado ya no se la llama especie silvestre, se la llama ganado.

¿Queremos cazar corzos de verdad o queremos cazar ganado?

Un corzo sin la presión de sus depredadores naturales, deja de ser un corzo.

Una población de corzos con un auge poblacional espectacular no necesita que la protejamos de los zorros.

Aparte del zorro, la presencia de ganado y ciervos, no se menciona al jabalí, pueden provocar molestias al corzo que limitarían el asentamiento y PROLIFERACIÓN del corzo.

Por último, la presencia de otros depredadores (lobo y perros asilvestrados) reducirá los niveles poblacionales de corzo dentro de nuestro terreno.

El aumento de las poblaciones de lobo en Soria influirá, negativamente, en la presencia de corzo en nuestros terrenos.

¿No habíamos quedado que era necesario reducir los niveles poblaciones de corzo?

¿Qué pasa aquí? ¿Cuándo es el sector cinegético quien reduce el nivel poblacional se llama gestión, pero cuando es su depredador natural quien las controla es una influencia negativa en las poblaciones de corzo?

Dedicar tantas líneas a exponer la necesidad de la caza del corzo para controlar sus poblaciones y evitar daños a la agricultura y accidentes de tráfico para, a renglón seguido, mostrar preocupación porque puede venir el lobo (DEPREDADOR NATURAL) a hacer exactamente lo mismo, como mínimo resulta chocante para el neófito lector.

A otros no nos choca porque sabemos que aquí no se cazan corzos exclusivamente porque todos somos muy buenos samaritanos y no queremos que haya daños en la agricultura ni accidentes en la carretera. Se cazan corzos POR DINERO.

El nicho ecológico del lobo produce muchos beneficios económicos a los que lo han ocupado y la llegada del lobo no pone en peligro al corzo, pone en peligro parte de los beneficios de los autoproclamados gestores del corzo. No quieren compartir ni un pedazo del pastel con el Canis lupus.

Aun sabiendo que la llegada del lobo mejoraría y sanearía las poblaciones de corzo, que actuaria sobre especies que compiten con él como el ciervo y el jabalí y de paso se controlaría gratis a algún desafortunado “vulpejo” y también a los perros que andan por el monte fastidiando a sus preciados corzos, aunque supieran todo eso (que es probable que lo sepan), la codicia, la arrogancia y la ceguera, no les dejaría actuar de otro modo.

Domesticamos a cierto número de especies silvestres y las hicimos nuestras, ahora también nos apropiamos de las presas silvestres del lobo, ocupamos su nicho ecológico y hacemos negocio con él…Que el lobo viva donde pueda y donde deba vivir, si…

Pero, ¿dónde?
Miguel Martín Navarro

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s