Estudio sobre presencia de lobo en el Señorío de Molina-Alto Tajo, Serranía de Cuenca y noroeste de la provincia de Toledo

Estudio realizado en el marco de las Ayudas para el Mantenimiento y Mejora de la Biodiversidad en Acciones que repercuten en el Estado de Conservación de la Red Natura 2000 (2024-2025), de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha.

INTRODUCCIÓN

En Europa Occidental, las poblaciones de grandes carnívoros sufrieron un drástico y sostenido declive durante siglos. Este proceso, que en muchos casos culminó en extinciones locales, fue impulsado por una combinación de factores directamente ligados a la actividad humana: una intensa y sistemática persecución, la fragmentación y degradación de sus hábitats naturales, y una marcada escasez de presas silvestres en favor del ganado doméstico.

El lobo (Canis lupus, Linnaeus 1758), en particular, fue objeto de una auténtica guerra de exterminio que lo erradicó de la mayor parte de su área de distribución histórica, quedando relegado a los márgenes del continente. No obstante, las últimas décadas han sido testigos de un cambio de paradigma. Fenómenos socio-ecológicos como el abandono progresivo de extensas áreas rurales y la consiguiente resilvestración de paisajes antaño muy antropizados, junto con cambios legislativos derivados de una mayor conciencia social y científica, han comenzado a crear un escenario ecológico y social que resulta favorable para el retorno de estos depredadores. La evolución poblacional del lobo gris (Canis lupus) y otros grandes carnívoros como el oso pardo (Ursus arctos) y el lince boreal (Lynx lynx) ha sido positiva en Europa Occidental desde finales del siglo XX. Sin embargo, en España y Portugal, la recuperación es más complicada debido a la extinción local previa y a una recuperación desigual. Hasta mediados del siglo XIX, el lobo ocupaba al menos el 65%-70% del territorio de la península ibérica, y su área de distribución actual es mucho menor, aproximadamente del 25% del total del territorio ibérico, con una población que estuvo al borde de la extinción en la década de 1970 cuando la población se contrajo y permaneció acantonada en zonas relativamente inaccesibles del noroeste peninsular, con una cifra total estimada de apenas 300-500 individuos, en todo el territorio. Esta drástica reducción demográfica provocó un severo cuello de botella genético cuyas consecuencias permanecen en la actualidad.

La Ley de Caza de 1970, que impulsó Félix Rodríguez de la Fuente, fue la que realmente hizo cambiar la tendencia de años anteriores con respecto al lobo, e incluso evitó lo que parecía su inevitable extinción, al cambiar su estatus de «alimaña» a «especie cinegética», con lo que su caza quedaba sometida a un régimen de vedas que impedía su muerte indiscriminada durante todo el año en todo grupo de edad o sexo, restringiéndola a la temporada de caza.

Aunque desde entonces se ha observado una expansión relativa de la especie debido a un aumento en los números poblacionales en la península ibérica, después de estar al borde de la extinción en España y Portugal debido a la caza indiscriminada, la mayoría de esta población se concentra todavía en el noroeste peninsular. Sin embargo, ha desaparecido de algunos de sus territorios históricos como Andalucía, Extremadura o Montes de Toledo, por lo que su conservación no está en absoluto asegurada.

Uno de los aspectos más importantes que se desarrollan en nuestro estudio a nivel general, es tanto la distribución actual del lobo en la península ibérica (Figura 1), como sus tendencias poblacionales y evolución futura hacia los que fueron sus territorios históricos en un pasado reciente (Figura 2).

Distribución del lobo en España 2024 - Voluntariado Censo Lobo

Figura 1: Mapa de distribución del lobo en España (2024) donde se muestra presencia estable y ocasional de la especie. Se puede observar que el área ocupada en la actualidad (de manera estable u ocasional, sin distinción) es de aproximadamente el 25% del territorio peninsular, teniendo en cuenta además que habita en unas zonas muy concretas del norte de Portugal, estando prácticamente ausente en el centro y sur del país vecino.
© Sociedad Científica DIRUS/Voluntariado Censo Lobo.

Posteriormente, la Directiva Hábitats de la Unión Europea (92/43/CEE) otorgó protección estricta a las poblaciones situadas al sur del río Duero, si bien la administración de Castilla y León, de manera unilateral y sin justificación científica de ningún tipo, continuó realizando controles poblacionales de la especie. Un hito reciente de especial relevancia para la conservación del lobo en España, fue su inclusión en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial (LESRPE) en septiembre de 2021, que prohibía su caza en todo el territorio nacional; sin embargo, en el mes de marzo de 2025, en el marco de la Ley de Desperdicio Alimentario, una norma completamente ajena a la conservación de la biodiversidad y del lobo en particular, se admitió y aprobó una enmienda que eliminaba esa protección legal para permitir de nuevo su caza. De nuevo, de manera unilateral y acientífica, y a pesar de que el estado de conservación de la especie en España y Portugal sea desfavorable, Cantabria, Asturias y Galicia, por ahora, han comenzado de nuevo a matar lobos en España, desde subadultos a individuos de alta jerarquía, incluso hembras preñadas o recién paridas, ya que las matanzas han comenzado en plena época reproductiva y/o de partos. Una vuelta a las Juntas de Extinción de Alimañas de mitad del siglo XX en España, pero en pleno siglo XXI. Con el paso de los años, el lobo se ha convertido en la única especie emblemática de la fauna ibérica sin un grado de protección adecuado que garantice su supervivencia a largo plazo.

La alta mortalidad no natural de la especie y la presión cinegética, tanto legal como furtiva, han limitado el crecimiento poblacional del lobo y la dispersión hacia los que fueron sus territorios históricos meridionales, de donde fueron exterminados, debilitando con ello su genética, tanto en cuanto a diversidad como a endogamia. Estudios moleculares relativamente recientes, realizados por investigadores españoles de la EBD-CSIC, sugieren que las poblaciones actuales de lobo de la península ibérica parecen derivar de tan solo unos 50 individuos reproductores, lo que habría dado como resultado una alarmante baja diversidad genética que persiste hoy en día. Esta escasa variabilidad, con la consiguiente pérdida de alelos y el riesgo de depresión por endogamia, es, probablemente, la principal amenaza para la conservación de la especie en la península ibérica a medio/largo plazo, limitando su capacidad de adaptación frente a cambios ambientales severos y aumentando su vulnerabilidad, por ejemplo, a las epizootias.

La recuperación del lobo en la península ibérica es un proceso lento y frágil. Su núcleo poblacional principal continúa relativamente aislado en el cuadrante noroccidental y los frentes de expansión son extremadamente vulnerables. La elevada mortalidad por causas no naturales (principalmente atropellos y caza) sigue siendo un gran factor limitante para la especie. En un informe publicado en el año 2018, se estimó que 500-650 lobos murieron en España por causas no naturales durante el año 2017, cifra a la que habría que sumarle las muertes naturales y que daría lugar a otra mucho mayor que implicaba que el reclutamiento de la especie era menor que su mortalidad, es decir, que en los años previos a su inclusión en el LESRPE, el lobo veía imposibilitada su dispersión natural hacia los que fueron sus territorios históricos meridionales, teniendo como frontera, casi infranqueable, el Sistema Central Ibérico.

Según datos recogidos por la Sociedad Científica DIRUS y el Proyecto de Voluntariado para el Censo del Lobo, ya podemos conocer de manera bastante fiable las tendencias poblacionales del lobo en España, a corto, medio o largo plazo, siempre que el taxón continúe incluido, al menos, en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial (LESRPE), Figura 2. De otro modo, la mortalidad (natural + no natural) volvería a superar al reclutamiento, y las posibilidades de dispersión de los individuos que tratan de incorporarse a la población serían nulas, y con ello, las posibilidades de recolonización natural de sus territorios históricos meridionales y surorientales (levantinos).

Mapa Tendencias Poblacionales - Voluntariado Censo Lobo

Figura 2. Mapa de distribución del lobo en España (2024) y zonas de potencial expansión a corto (5-10 años), medio (10-30 años) y largo plazo (>30 años). Siempre que la especie continúe incluida en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial (LESRPE).
© Sociedad Científica DIRUS/Voluntariado Censo Lobo.

Más allá de su valor intrínseco como patrimonio natural, el lobo es una especie clave, cuya presencia es fundamental para la salud y la funcionalidad de los ecosistemas ibéricos. Como depredador apical, ejerce una fuerte influencia reguladora sobre las especies de niveles tróficos inferiores, desencadenando una serie de efectos en cascada beneficiosos. Su impacto no se limita a controlar la densidad de las poblaciones de ungulados silvestres (ciervo, corzo, jabalí, etc.), sino que modifica profundamente su comportamiento a través de lo que se conoce como la «ecología del miedo». La presencia constante de lobos fuerza a los herbívoros a evitar áreas de riesgo y a mantenerse en movimiento, lo que reduce la presión de ramoneo sobre la vegetación. Esto permite la regeneración de especies de árboles y arbustos, especialmente en zonas sensibles como las riberas de los ríos, beneficiando la estabilidad de los cauces y la calidad del agua, como ha podido estudiarse en zonas donde ha sido recientemente reintroducidos, como el Parque Nacional Yellowstone, que, a pesar de su enorme extensión comparativa, conserva muchas similitudes ecológicas con los Parques Naturales del Alto Tajo y de la Serranía de Cuenca.

Asimismo, los cadáveres de las presas abatidas por los lobos constituyen una fuente de alimento predecible y bien distribuida por el territorio, que sostiene a una amplia comunidad de especies necrófagas y oportunistas, especialmente en ciertas épocas del año. Al depredar selectivamente sobre individuos débiles, viejos o enfermos, el lobo actúa también como un agente saneador de las poblaciones de ungulados silvestres. La restauración de estas interacciones tróficas es, por tanto, uno de los mejores medios para conseguir ecosistemas íntegros, autosuficientes y resilientes.

ÁREA DE ESTUDIO

A nivel ecológico, la zonas donde se ha desarrollado este estudio durante los años 2024 y 2025, comprenderían, en primer lugar, un extenso territorio de aproximadamente 350.000 ha (3.500 km²), localizado en el sector sur-sureste del Sistema Ibérico, que incluiría los términos municipales contenidos dentro de los límites del Parque Natural del Alto Tajo y del Parque Natural de la Serranía de Cuenca, así como sus áreas limítrofes de influencia y cerca de un tercio de la Comarca de Albarracín (provincia de Teruel), que está fuera del ámbito del presente estudio; y en segundo, otro más reducido en extensión, situado en el extremo noroccidental de la provincia de Toledo, que se podrían considerar áreas periféricas en nuestro estudio, en contacto directo con la provincia de Ávila y el Sistema Central (Sierra de Gredos), además de las tres unidades geomorfológicas: la Sierra de San Vicente, la Sierra del Águila (sector Navalcán) y la vertiente septentrional de Talavera de la Reina, integrando los valles de los ríos Tiétar y Alberche, llegando a la cuenca media del Tajo. Estas regiones se caracterizan por una gran heterogeneidad paisajística y ecológica, integrando ecosistemas forestales, fluviales y rupícolas de alto valor para la conservación.

Tanto el Parque Natural del Alto Tajo como la Serranía de Cuenca forman parte de la Red Natura 2000, e incluyen múltiples Zonas de Especial Protección para las Aves (ZEPA) y Lugares de Importancia Comunitaria (LIC), en aplicación de las Directivas 79/409/CEE (Directiva Aves) y 92/43/CEE (Directiva Hábitats) de la Unión Europea. Su relevancia ecológica radica tanto en la elevada biodiversidad como en su papel estratégico para la conectividad del paisaje (landscape connectivity) a escala regional. En particular, esta conectividad resulta crucial para facilitar procesos de dispersión y recolonización de grandes mamíferos como el lobo, favoreciendo los flujos genéticos entre subpoblaciones y la resiliencia metapoblacional.

El ámbito escarpado del norte de Toledo y sur de Ávila conforma un espacio rico en valores naturales y culturales, conectado en continuidad ecológica con la Sierra de Gredos, mediante figuras de protección de la Red Natura 2000 (LIC, ZEPA) y el Parque Regional gredense. Su superficie conjunta (alrededor de 150.000 ha) incluye ecosistemas únicos, corredores ecológicos vitales (Tiétar–Alberche–Tajo) y un patrimonio histórico-arqueológico de gran relevancia que refuerza su importancia como territorio de conservación.

Alto Tajo - Voluntariado Censo Lobo
PARQUE NATURAL DEL ALTO TAJO

Descripción general y valores ecológicos

El Parque Natural del Alto Tajo abarca más de 105.000 ha en la provincia de Guadalajara y una pequeña parte en Cuenca. Su morfología está dominada por una extensa red hidrográfica en la cabecera del río Tajo, con cañones fluviales, hoces y barrancos de notable valor geomorfológico y paisajístico. Los suelos calcáreos y dolomíticos, junto con un clima continental extremo, dan lugar a una gran diversidad de hábitats naturales.

La vegetación, de extraordinario valor, incluye pinares de Pinus sylvestris y Pinus nigra, sabinares de Juniperus thurifera en zonas más secas, y quejigares y encinares en altitudes medias. Estas comunidades vegetales sostienen una rica fauna, destacando aves rapaces como el águila perdicera (Aquila fasciata), halcón peregrino (Falco peregrinus), águila real (Aquila chrysaetos), búho real (Bubo bubo), buitre leonado (Gyps fulvus), alimoche (Neophron percnopterus) o el buitre negro (Aegypius monachus), que está siendo reintroducido en el área. Entre los mamíferos se pueden encontrar gato montés (Felis silvestris), garduña (Martes foina), gineta (Genetta genetta), nutria (Lutra lutra), corzo (Capreolus capreolus), ciervo (Cervus elaphus), gamo (Dama dama), cabra montés (Capra pyrenaica), etc., así como varias especies de quirópteros incluidas en el Anexo II de la Directiva Hábitats, y, muy ocasionalmente, el lobo (Canis lupus).

Figuras de protección

El espacio está incluido en la Red Natura 2000 como ZEPA y LIC debido a la presencia de hábitats prioritarios y especies de interés comunitario. Esta protección se complementa con la legislación autonómica de Castilla-La Mancha, que refuerza la gestión y conservación de sus recursos naturales.

Papel en la conectividad del paisaje y dispersión del lobo

El Alto Tajo constituye un nodo esencial en la red de corredores ecológicos del Sistema Ibérico. Su baja densidad humana, la continuidad de masas forestales y la diversidad de hábitats crean un entorno favorable para la dispersión de grandes carnívoros como el lobo. Estudios recientes y datos de nuestro propio proyecto, han señalado esta región como estratégica para el desplazamiento de individuos desde las poblaciones del Sistema Central o del norte del Sistema Ibérico hacia zonas meridionales, permitiendo, de este modo, la recolonización de territorios donde históricamente habitó la especie (Levante). Esta conectividad ecosistémica, a nivel general, resulta esencial para el mantenimiento de la viabilidad poblacional de la especie en la península ibérica a medio/largo plazo.

Serranía de Cuenca - Voluntariado Censo Lobo
PARQUE NATURAL DE LA SERRANÍA DE CUENCA

Descripción general y valores ecológicos

El Parque Natural de la Serranía de Cuenca, con una superficie protegida de más de 73.000 ha, se distingue por su orografía accidentada y paisajes kársticos. Entre sus elementos geomorfológicos destacan torcas, dolinas, lagunas de origen kárstico y hoces fluviales, que configuran un paisaje de excepcional valor geológico y estético.

La flora incluye pinares de pino silvestre (Pinus sylvestris), matorrales supraforestales y pastizales subalpinos que albergan una elevada diversidad florística con varias especies endémicas. La fauna vertebrada es igualmente diversa, y muy similar a la de su “vecino” Alto Tajo ya que se trata de un continuo ecológico del mismo.

Figuras de protección

Además de su inclusión en la Red Natura 2000 como ZEPA y LIC, el área cuenta con otras figuras de protección: la Reserva Natural de la Laguna del Marquesado, siete Monumentos Naturales (entre ellos la Hoz de Beteta y el Nacimiento del río Cuervo) y la microrreserva de la Cueva de los Morceguillos, de gran importancia para la conservación de quirópteros cavernícolas.

Papel en la conectividad del paisaje y dispersión del lobo

La Serranía de Cuenca se encuentra en continuidad ecológica con el Alto Tajo, reforzando su papel como corredor biológico en el sur del Sistema Ibérico. Su configuración paisajística permitiría movimientos dispersivos del lobo, favoreciendo la expansión hacia áreas actualmente desocupadas en la provincia de Cuenca y, potencialmente, hacia el Levante español. Esta función como zona de tránsito resulta especialmente relevante en un escenario de potencial expansión natural de la especie en la península ibérica tras décadas de persecución y regresión histórica.

TOLEDO (NW)

Descripción general y valores ecológicos

El área de estudio se sitúa en el extremo noroccidental de la provincia de Toledo, colindando con la de Ávila y la zona de Gredos. Comprende principalmente:
• Sierra de San Vicente
• Sierra del Águila (zona de Navalcán, parcialmente)
• Vertiente norte de Talavera de la Reina
Estas sierras forman parte de las estribaciones del Sistema Central y oscilan en altitud entre los 400 – 1 350 msnm., aproximadamente. El entorno incluye entornos de gran valor ecológico como los valles del Tiétar y el Alberche, llegando hasta el río Tajo.

Figuras de protección

Este territorio está incorporado parcialmente al Lugar de Interés Comunitario (LIC) y Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) Sierra de San Vicente y valles del Tiétar y Alberche, protegido desde 1997 y con una superficie de aproximadamente 117.959 ha. Incluye hábitats prioritarios bajo la Directiva Hábitats (dehesas de encinas y alcornoques Quercus spp., matorrales termo-mediterráneos, bosques mixtos, etc.) y alberga especies protegidas como águila imperial ibérica (Aquila adalberti), águila perdicera (Aquila fasciata), cigüeña negra (Ciconia nigra), buitre negro (Aegypius monachus), nutria (Lutra lutra), lince ibérico (Lynx pardinus), meloncillo (Herpestes ichneumon), topillo de Cabrera (Microtus cabrerae), etc.

La Sierra del Águila, aunque no está completamente recogida en los límites del LIC/ZEPA, presenta una relevante riqueza ecológica y paisajística, y forma parte de rutas de senderismo señalizadas, destacando su valor en el marco local.

Papel en la conectividad del paisaje y dispersión del lobo

Se observa una conexión ecológica directa del área de estudio con el Parque Regional de la Sierra de Gredos (Ávila), un espacio Red Natura 2000 de aproximadamente 86.944 ha, que acoge ecosistemas de alta montaña y especies endémicas de gran interés científico, además de ejercer una función de continuidad biológica con el ámbito toledano, que resulta vital para el lobo, que, aunque todavía de manera testimonial, visita el territorio castellano-manchego a través de estos enclaves.

En términos de extensión, el área combinada entre el LIC/ZEPA toledano y el Parque Regional, conforma un corredor ecológico de cerca de 150.000 ha, que resulta fundamental para la conservación de hábitats tanto mediterráneos como montanos, así como para la provisión de diversos servicios ecosistémicos, la conectividad y la salvaguarda de nuestra biodiversidad más emblemática y amenazada.

METODOLOGÍA DE TRABAJO

La metodología empleada en el presente estudio es la empleada en el Proyecto de Voluntariado para el Censo del Lobo, una metodología no invasiva, pionera en el seguimiento del lobo y en la evaluación del estado de conservación de los hábitats que ocupa en la península ibérica, que ha evolucionado desde los inicios del Proyecto en el año 2015, en base tanto a referencias bibliográficas y estudios previos, como a la experiencia acumulada y la complejidad inherente al estudio de esta especie, especialmente en entornos humanizados y/o áreas de recolonización, con el fin de disminuir el sesgo en la recolección y aumentar, por tanto, la calidad y robustez de los datos. Consta de dos partes:

1. MÉTODO INDIRECTO

Comienza con el denominado “trabajo de gabinete”, donde tiene lugar la fase de documentación, en la que identificamos áreas con alta probabilidad de presencia de lobo y/o grupos reproductores, a partir de la realización de encuestas/entrevistas en la zona de estudio, revisión de noticias, publicaciones oficiales sobre ataques confirmados, otros eventos históricos fiables, censos oficiales, etc. En regiones sin presencia habitual de lobo, con escasa densidad de la especie, y/o sin grupos familiares establecidos, como es el caso de nuestra área de estudio, se realizan muestreos adicionales para evaluar la idoneidad del hábitat y su potencial para la recolonización del lobo a corto, medio y largo plazo.

Las entrevistas y encuestas, como metodología indirecta, resultan fundamentales en territorios de enorme extensión como los que nos ocupan, donde nuestra especie objetivo, el lobo, ni tan siquiera está en fase de asentamiento (ni por supuesto se ha reproducido), por lo que sus indicios de presencia están muy aislados y su misma actividad, muy ocasional, en la vasta región, es muy difícil de localizar y registrar, incluso empleando métodos tan fiables como son los elementos cinológicos de detección y/o los equipos de foto-trampeo. Aunque hemos de tener en cuenta que las encuestas y/o entrevistas son técnicas complementarias, en ningún caso deben utilizarse como metodología principal, ya que, de otro modo, ocasionaría enormes sesgos como se puede comprobar en alguno de los últimos censos (estimas poblacionales) que se realizaron en Andalucía antes de que la especie fuese declarada oficialmente extinguida en la región.

Además, y aprovechando que trabajamos en la zona desde hace décadas, hemos utilizado información histórica que resulta de gran importancia, especialmente en estas áreas donde la presencia de la especie objetivo es testimonial ya que nos ha ayuda a diseñar la retícula de recorridos iniciales, que son fase inicial de nuestros muestreos.

Con todos los datos recopilados, se diseñan recorridos tentativos preferentemente circulares, por operatividad y logística, o en su defecto lineales cuando no sean posibles los primeros, que pueden ser ajustados de manera más precisa según las necesidades del propio trabajo de campo y en función de factores físicos, ambientales, etc. La planificación de los transectos se realiza utilizando herramientas como Google Earth Pro para usuarios básicos y Sistemas de Información Geográfica (SIG) como QGIS o ArcGIS para usuarios avanzados. Los transectos se diseñan estratégicamente, considerando senderos, caminos, pistas forestales, cortafuegos, etc., ya que son utilizados tanto por los lobos como por otras especies para optimizar su balance energético durante el tránsito a través de sus territorios, y también para maximizar la probabilidad de detección de la especie.

2. MÉTODO DIRECTO

Posteriormente, tiene lugar el método directo, en el que se realiza un riguroso trabajo de campo, que, en el caso del lobo, requiere un enorme esfuerzo de muestreo como condición sine qua non, así como el registro de evidencias directas de la presencia de la especie en el territorio (excrementos, rascaduras, depredaciones, huellas, etc.) y la evaluación de los valores de conservación del hábitat como especies presa, especies acompañantes o áreas de refugio, entre otros.

Figura 3. Recorridos en las áreas de estudio, oriental (Cuenca y Guadalajara) y occidental (Toledo). Cuadrículas muestreadas (en verde) durante el período 2019-2024, previamente al desarrollo del presente estudio e indicios de presencia encontrados (punto amarillo) que han servido de referencia para el diseño de los recorridos.
© Sociedad Científica DIRUS/Voluntariado Censo Lobo.

Los recorridos que aparecen en la Figura 3, son los realizados durante el desarrollo del presente estudio. Se incluyen las cuadrículas 10×10 km que han sido muestreadas previamente (2019-2024), algunas de las cuales sirvieron de referencia para diseñar algunos de los itinerarios del presente estudio, ya que había sido registrada información valiosa de manera previa. El esfuerzo de muestreo bruto (5.707 km), es el que incluye las vías de acceso a los propios recorridos en sentido estricto (recorridos netos: 2.026 km), aunque en dichas vías también podría haber presencia de indicios. En cualquier caso, los kilómetros recorridos desde la base (Alcalá de Henares, i.e.) hasta la zona de estudio, no están contemplados en la figura.

Por la propia fenología de la especie objetivo y para que resulten mínimamente representativos, estos recorridos de muestreo se llevan a cabo en al menos tres épocas del año: pre-reproductora (diciembre-enero), reproductora (febrero-marzo), cuidado parental (abril-agosto) y post-reproductiva (septiembre-noviembre). Este protocolo de muestreo se lleva a cabo tanto en áreas donde está asentada la especie (grupos familiares maduros que al menos llevan 8-10 años reproduciéndose en el territorio), como en otros donde intenta reasentarse (Sierra Norte de Guadalajara, Madrid, Soria, La Rioja, etc.) o incluso en las que su presencia es testimonial, como es el caso de nuestra área de estudio, y es muy difícil su detección, así como elaborar patrones eco-etológicos fiables.

Durante el desarrollo del trabajo, los recorridos se han georreferenciado utilizando aplicaciones para smartphone como IGN Mapas de España, OruxMaps o Wikiloc, y la aplicación de encuestas EpiCollect5, con una plantilla especialmente desarrollada para el proyecto, que geolocaliza y registra los indicios de presencia de lobo, así como otros importantes valores respecto al hábitat que ocupa.

Un monitoreo continuado de los territorios en periodos mínimos de entre 5-10 años es esencial para comprender la dinámica poblacional del lobo, especialmente en entornos altamente humanizados y zonas de potencial recolonización, como la que nos ocupa. Este seguimiento proporciona una visión integral del estado de conservación de las poblaciones, identifica amenazas y evalúa los factores que influyen en el asentamiento de la especie, generando información robusta para el diseño de medidas de conservación efectivas. El trabajo de campo no solo permite la recogida y posterior análisis de datos sobre la presencia y dinámica poblacional del lobo, sino también sobre el entorno circundante, incluyendo la detección de actividades ilegales como el furtivismo, el uso de cebos, trampas y venenos, actuaciones antrópicas agresivas en áreas de cría, cubiles o lugares de alto valor natural, etc. Esta información es crucial para evaluar el estado de conservación de la especie y facilita la denuncia ante las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado o las autoridades de la administración pública o sobre casos que afectan al lobo y al resto de la biodiversidad.

2.1. FOTO-TRAMPEO

De acuerdo con los datos obtenidos a partir de los transectos de muestreo y un conocimiento detallado del territorio, se determinarán las ubicaciones óptimas para la instalación de los equipos de foto-trampeo. Se trata de una consecuencia del trabajo previo y de un enorme esfuerzo de muestreo, nunca colocamos las cámaras a prueba y error, especialmente tratándose de una especie con patrones de comportamiento tan complejo como el lobo.

Estos equipos (Figura 4), proporcionan información fundamental sobre la especie objetivo, incluyendo aspectos de reproducción, identificación individual y de sexos, grupos de edad, tamaño medio de manada, patologías externas, posible introgresión genética, estado de conservación del hábitat, especies acompañantes y presas, así como las amenazas presentes en el hábitat natural que ocupa el lobo.

Figura 4. El proyecto ha desarrollado una técnica especial de camuflaje, para intentar que los equipos de foto-trampeo pasen lo más desapercibidos posible, tanto para la fauna silvestre como para los propios humanos. Sin embargo, últimamente también localizan las cámaras con detectores para poder sustraerlas. Cada equipo fue identificado con una etiqueta y un número de teléfono de contacto.
© Sociedad Científica DIRUS/Voluntariado Censo Lobo.

Fototrampeo - Voluntariado Censo Lobo
Fototrampeo - Voluntariado Censo Lobo
Fototrampeo - Voluntariado Censo Lobo

Figura 4. El proyecto ha desarrollado una técnica especial de camuflaje, para intentar que los equipos de foto-trampeo pasen lo más desapercibidos posible, tanto para la fauna silvestre como para los propios humanos. Sin embargo, últimamente también localizan las cámaras con detectores para poder sustraerlas. Cada equipo fue identificado con una etiqueta y un número de teléfono de contacto.
© Sociedad Científica DIRUS/Voluntariado Censo Lobo.

Nuestro protocolo prioriza el bienestar y la seguridad de las especies, evitando alteraciones en su hábitat y rechazando el uso de cebos y atrayentes, prácticas que consideramos poco éticas y que pueden alterar, sin duda, el comportamiento natural de las especies, provocando un importante sesgo en el estudio. Es fundamental conocer y respetar la normativa vigente en los espacios naturales, así como colaborar con las autoridades competentes para reportar cualquier infracción.

2.2. ESTACIONES DE ESPERA Y SEGUIMIENTO CON EQUIPOS TERMOGRÁFICOS

En nuestro protocolo, en zonas abruptas de difícil acceso y difíciles de muestrear, por tanto, en transectos a pie, se realizarán, cuando sea necesario, estaciones de espera/observación con equipos ópticos y/o termográficos que nos puedan aportar información de calidad imposible de conseguir de otro modo. Sin embargo, en el presente estudio, y en ausencia prácticamente de indicios de presencia de lobo en el territorio, toman especial relevancia este tipo de técnicas que hemos podido realizar gracias a la colaboración de uno de nuestros sponsors, Óptica Roma, que nos ha cedido varios equipos profesionales de distintas marcas para poder realizar el trabajo.

2.3. BIOACÚSTICA

Se trata de una técnica que no estaba incluida en la propuesta inicial que realizamos a la Consejería de Desarrollo Sostenible de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, pero que decidimos implementar ante la ausencia de indicios de presencia de lobo y las dificultades que hemos encontrado para el seguimiento de la especie en las áreas de estudio. Se han utilizado equipos tipo AudioMoth v1.2.0 (12) propiedad del Proyecto de Voluntariado para el Censo del Lobo.

2.4. MUESTREO CON ELEMENTOS CINOLÓGICOS DE DETECCIÓN

El uso de perros detectores en estudios de conservación y gestión de grandes carnívoros se ha consolidado como una herramienta eficaz para incrementar la probabilidad de detección de indicios de presencia, especialmente en territorios extensos y de difícil acceso. En este estudio, todos los transectos se realizaron con perros adiestrados para la localización de excrementos de lobo, trabajando con correa extensible y arnés tipo K-9 (Figura 5). El perro permaneció en todo momento bajo control visual de sus guías, y están, además, adiestrados para evitar cualquier interacción con la fauna silvestre.

El entrenamiento de los perros se basó en técnicas de refuerzo positivo, ampliamente utilizadas en trabajos de detección de fauna en la Universidad de Washington. Este proceso implica fases sucesivas: desde el reconocimiento de la señal olfativa en entornos controlados, hasta la búsqueda en condiciones reales en campo. La detección de muestras silvestres se refuerza mediante recompensas inmediatas (juguetes o comida), manteniendo la motivación del perro durante las jornadas de trabajo. Cuando tras varias horas de búsqueda no se encontraban excrementos silvestres, como sucedía generalmente en nuestra zona de estudio, el orientador ocultaba muestras previamente recogidas a lo largo del recorrido sin conocimiento del perro. Esta práctica asegura el mantenimiento de la concentración y motivación del animal, y se trata de un procedimiento también común en trabajos de detección de sustancias ilícitas.

Figura 5. Entrenamiento controlado, con refuerzo positivo (arriba) y trabajo en campo con guía canino (abajo).
© Sociedad Científica DIRUS/Voluntariado Censo Lobo.

2.5. ANÁLISIS MOLECULAR

La recogida de muestras debe seguir un protocolo estricto para evitar la contaminación de las mismas, respetando, además, la denominada “ética del recolector”, que no recomienda la recogida de excrementos completos porque altera el marcaje territorial del lobo.

RESULTADOS Y CONCLUSIONES

Las conclusiones y resultados del presente estudio, serán publicados y comunicados a criterio de la Consejería de Sostenibilidad de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, de manera total o parcial, siempre teniendo en cuenta que el lobo es una especie protegida y muy sensible, en cuanto a conservación, en el territorio.

Ángel M. Sánchez
Presidente Sociedad Científica DIRUS
Director Proyecto de Voluntariado para el Censo del Lobo

DIRUS, Sociedad Científica para el Estudio y Conservación de los Grandes Depredadores y sus Hábitats Naturales, con CIF G19493584, tiene su sede en Alcalá de Henares y entre sus fines sociales se encuentran la investigación científica y técnica, la consultoría ambiental y las actividades divulgativas y de educación ambiental, entre otras. Varios proyectos científicos que se desarrollan en diferentes áreas geográficas del mundo están incluidos en nuestra plataforma, entre ellos, el Proyecto de Voluntariado para el Censo del Lobo y Evaluación del Estado de Conservación de sus Hábitats Naturales en la Península Ibérica, que a través de la formación y la concienciación intenta implicar a la Sociedad Civil en las labores de conservación de la Biodiversidad y el Medio Ambiente, en este caso focalizados en una pieza tan fundamental e indispensable de los ecosistemas ibéricos como es el lobo.

Este proyecto científico tiene, en la actualidad, una de las metodologías más robustas y contrastadas para el seguimiento del lobo, desde la mínima invasividad, así como para el estudio del estado de conservación de los hábitats naturales que ocupa esta especie. Mediante esta metodología científica estricta y la formación continuada de los miembros del proyecto, se buscan respuestas acerca de la dinámica poblacional del lobo en la península ibérica, y se evalúa el estado de conservación de sus hábitats naturales, pasados, presentes y futuros. De este modo, se trata de influir positivamente en los tomadores de decisiones de las diferentes administraciones, en cuanto a gestión/conservación de la especie, a través de la mejor Ciencia disponible. Durante este mes de septiembre de 2025, el Proyecto celebrará su décimo aniversario.

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